Campanas con historia en tierras del Arziprestazgo de Amandi.

 
José Mª Lago, Os Navás, marzo de 2012. 

Cuando el viajero recorre los pueblos y aldeas de la Galicia interior le llama la atención la uniformidad que encuentra a primera vista en la arquitectura de sus iglesias rurales.

En el antiguo Arciprestazgo de Amandi –actual Concello de Sober–, al sur de Lugo y en tierras de la Ribeira Sacra, el origen de estas iglesias es sin duda muy dispar ya que nos podemos encontrar con fábricas que se remontan al siglo XII, como la iglesia de Canaval, y otras, como la de Doade, finalizadas en las postrimerías del siglo XIX. Entre medias toda una gama de matices arquitectónicos que a lo largo de los siglos han ido caracterizando la fisonomía de la parroquia rural: desde un tosco románico –Lobios, Proendos, Pinol– a un barroco de finales del XVIII –Vilaescura, Gundivós– pasando por soluciones más o menos neoclásicas como las de Millán, Neiras y Figuiroá. Así, hasta completar las 22 parroquias que componen este conjunto de desperdigados edificios eclesiásticos.

Canaval (S. XII). Espadaña construida en el siglo XVIII.
Lobios (S. XIII). Espadaña construida en el siglo XVIII.
Doade (S. XIX)
Pero si algo tienen hoy en común a primera vista todas esta iglesias del antiguo Arciprestazgo son sus características espadañas; todas ellas construidas o reformadas a lo largo del siglo XVIII con soluciones arquitectónicas muy similares. Todas escepto la de San Miguel de Rosende, antiguo monasterio benedictino, que a mediados del siglo XVIII reformó su edificio para ampliar la iglesia parroquial, y al cual se adosó una curiosa torre-campanario en la fachada de poniente.

La espadaña es la estructura arquitectónica que sobresale en altura a la cubierta de las iglesias y que prolonga verticalmente el muro de sus fachadas principales. Este muro suele acabar en forma de pináculo y está rematado siempre por una cruz. En él se abren tres vanos, uno pequeño superior y dos inferiores, de mayor tamaño, en donde se asientan las campanas. Esta es la misión primordial de la espadaña, hacer las funciones de campanario o campanil de la iglesia.

La presencia de la campana en la vida rural ha sido constante casi hasta nuestros días. Más allá de la llamada a los oficios religiosos –para que los fieles “se humillen incando las rodillas en el suelo y recen las Avemarías”, según un texto de 1544 perteneciente a una parroquia de Ourense– el tañer de las campanas alcanzó a lo largo del tiempo un sutil lenguaje en el que se llegaron a diferenciar hasta siete ritmos diferentes:

Toque de Oficios: Se tocaba todos los días del año: al alba, al mediodía (Ángelus), y al anochecer. El toque consistía en tres golpes de la campana mayor. Así nos lo cuenta un Auto de Visita de la parroquia de Santa María de Proendos de 1782: “Que se toque tres veces al día, a la mañana, medio día y anochecer, a las Ave Marías y una hora después la del Deprofundis por las benditas almas, exhortando a todos dichos sus feligreses las rezen con devoción.”

Toque a Muertos: Golpeo combinado de las dos campanas para anunciar la muerte de un vecino. Se realizaba en el mismo momento en el que se comunicaba el fallecimiento, y después al mediodía o al atardecer, tras el toque de oficios, según la hora en que se hubiese producido. Al día siguiente, lo mismo, tras los toques de oración hasta el momento del entierro. Se iniciaba cuando el párroco iba a la casa del difunto y se continuaba cuando se llevaba al difunto desde su casa a la iglesia y tras la misa, durante el recorrido de la iglesia al cementerio. El toque era diferente según se tratase de un hombre o de una mujer.
Para llamar a la misa del primer aniversario también se utilizaba un toque diferenciado, lo que se conoce por toque de “Cabo de Ano”. Para diferenciarlo del toque “A Muerto”, el toque tiene una menor duración.

Toque a Párvulos: Se empleaba cuando el fallecido era un niño que no había hecho la Primera Comunión. El coste de funerales y sepulturas era menor. Así, por ejemplo, en la feligresía de San Martín de Doade en los cargos de la iglesia del año 1695 leemos: “veinte y dos sepulturas que hubo de cuerpos grandes, a tres reales cada una, sesenta y seis reales. Más, de diez y seis sepulturas de párbulos, a real y medio cada una, veinte y quatro reales. Total azen nobenta reales.”

Toque de Domingo: Constaba de cuatro partes: repique, volteo de la campana menor, repique y al final, toques rápidos para llamar a misa: media hora antes, quince minutos antes y justo antes de la misa. 

Toque de Fiesta Mayor: Constaba también de cuatro partes: repique, volteo de la campana grande, repique y toques rápidos para llamar a misa. En cada parroquia se emplea con el día del patrón correspondiente y en las fiestas mayores como son el Corpus o la Virgen de Agosto.

Toque de Inclemencias: El campanero lo ejecutaba cuando intuía que se presentaba una tormenta mala, por la forma y el color de las nubes. Este toque se realizaba mediante una serie de campanadas extremadamente lentas con la campana grande. En un Manual Eclesiástico del obispado de Ourense del siglo XVI se lee: “Cuando los sacerdotes vieren el tiempo rebuelto, y se temiere tempestad o tormenta de aguas o piedras o ayres, hagan tañer en todas las yglesias todas las campanas, y vestidos con sus sobrepellizes y estolas, estando en la yglesia, rezen con mucha devoción”.

Toque de Fuego: Era la señal de aviso más eficaz para congregar y coordinar a la gente. Consistía en un toque muy acelerado con la campana grande, que comenzaba con tres toques separados.
En los libros de Fábrica de las parroquias, auténticos tesoros de documentación y reflejo de aquella época, nos encontramos múltiples referencias a las campanas. Valga como ejemplo la referencia que de ellas se hace en el inventario de los bienes de San Pedro de Canabal en el año 1746: “Más, tiene [la iglesia] dos campanas grandes con que se llama a misa, se toca a difunto y a trueno.”

Pero, ¿de dónde venían todas estas campanas, con tamaño suficiente para que su sonido abarcase toda la parroquia?

Antiguamente era frecuente encontrar en esta región de Amandi pequeñas herrerías repartidas por los diferentes pueblos y aldeas. La materia prima, el mineral de hierro, solía proceder de tierras de Pobra de Brollón o de la zona de Quiroga. Llegaba en carretas o en caravanas de mulos hasta las grandes forjas como la de Penacova, cerca de Bóveda, de la que tenemos noticias desde mediados del siglo XVIII y que ha estado en funcionamiento hasta no hace muchos años. Allí se lavaba y colaba el mineral preparando las barras y lingotes de metal limpio que luego se vendía a los pequeños artesanos. Tenemos numerosas referencias en los Libros de Fábrica de las diferentes parroquias en que se menciona a estos artesanos para la confección de llaves y cerraduras, bisagras, clavos y herraduras. Así por ejemplo, en las cuentas de la parroquia de Santa María de Proendos, de 1771, se puede leer: “el herrero Joseph González, vecino de Mer, llevó setenta y siete reales por componer la lámpara del Santísimo,...”. Por otra parte, en las cuentas de San Esteban de Anllo, de 1799, se lee: “...de clavos, visagras y lo que devenga de salarios el herrero Silvestre Fernández, de Portizó, cinquenta y ocho reales”. También, en el libro de fabrica de Santa Cruz de Brosmos leemos en el año 1736: “La casa del herrero de Ousille, de la feligresía de Gundivós, una misa paga en cada un año”.

Para estos menesteres menudos estos artesanos eran suficiente. Cuando menos podía encontrarse uno por parroquia, si no más. Pero, y las campanas, piezas de mayor peso y tamaño, con un oficio mucho más elaborado, ¿cómo y dónde se hacían?

También en los Libros de Fábrica de estas parroquias encontramos una valiosa información al respecto. Por ejemplo, en el Auto de Visita del año 1765, en Santa María de Proendos, el Señor Visitador ordena la fundición de una nueva campana ya que “la campana maior de esta iglesia se halla rota desde el próximo mayo y es preciso se funda y haga de nuebo, ordena se haga saver por este Vicario a los feligreses, o cavezas de casa de que se compone esta iglesia, o su maior parte congregados en ella en un día colendo [1] al ofertorio de la misa, den pronta providad para su fundición, ajustándola con maestro del arte de conocida pericia que la haga y se obligue a su seguridad, y dichos vecinos a contribuirle por derrama y comparto entre ellos con el coste que se estipulase en dicha obligación a los plazos en ella señalados. Cúmplanlo así al término de tres meses que se les señala por perentorio, y pasado, a ello se les apremie por qualquiera notario o escribano requerido.” La orden venía de don Manuel de Rivera, visitador aquel año en el Arciprestazgo por parte del obispado de Lugo.

Campana pequeña de la parroquia de Bolmente, realizada en 1777.
Tres años más tarde, en 1768, en el mismo libro encontramos una nota al final del Auto de Visita que dice: “La campana mayor de esta parroquia de Santa María de Proendos se ha quebrantado, y para componerla se han ajustado los vecinos y el cura con el campanero. La han pesado y pesó cinco arrobas y onze libras, y la ajustaron en mil y cinquenta reales de vellón por la echura y renuebo de la dicha campana, que havía de pesar siete arrobas, y juntamente ajustaron las creces que tuviese de metal, la libra a diez reales y medio; pesó nuebe arrobas [2] después que vino compuesta. Quebrantó por segunda vez en el mismo año que se a puesto en el campanario, y la ajustaron los vecinos y el Vicario con el campanero por la echura y renuebo de dicha campana en doscientos y quarenta reales y las creces del metal a siete reales la libra. Se ha compuesto en Monforte, traido a la parroquia y pesado por la romana de San Esteban de Ribas de Sil, por no aver aca otra que alcanzase el peso, y pesó nuebe arrobas y onze libras, y el Vicario y vecinos hicieron esto en el año de sesenta y seis, y aora, en veinte y ocho de septiembre del año de mil setecientos sesenta y ocho, vino el campanero para cobrar el importe de las dos fundiciones de campana, y llevándolo el Vicario a quentas, hicieron la quenta de las dichas dos fundiciones con creces de metal, y ajustaron todo en mil ochocientos y quatro reales y medio, los que quedaron los vecinos de entregarle lo que huviese en ser de las Primicias [3] de la parroquia, y por restante, que daría lugar hasta tanto que fuere recivido de las Primicias, según consta de una obligación que hizo el campanero con los vecinos en veinte y siete de abril del año de mil setecientos sesenta y seis.”

El proceso siempre era el mismo: el maestro campanero se desplazaba hasta la iglesia que reclamaba sus servicios, se pesaba la campana rota, se fijaba con los vecinos el tamaño de la nueva campana y se ajustaba el precio del material extra necesario para la nueva fundición junto con los honorarios correspondientes. La campana rota era llevada hasta los talleres de la fundición y una vez finalizado el proceso de fundición, la nueva campana era transportada hasta la parroquia, donde de nuevo volvía a pesarse. El precio final y la forma de pago se cerraba en aquel momento.

No era habitual, lógicamente, que una misma campana se rompiera dos veces en el corto espacio de tiempo de un año. Lo que sí parece que era bastante habitual era tener que desplazarse hasta el monasterio de San Esteban de Rivas, al otro lado del río Sil, a por una romana de suficiente tamaño como para pesar la campana antes y después de su reparación, por no haber en toda esta zona ninguna de suficiente tamaño.

El coste del transporte era de cuatro reales, tanto de la romana como de la campana, como así lo vemos reflejado en el mismo libro de cuentas dos años después: “...se saca del Cargo ocho reales que cobró Juan Conde, del lugar “da Pena”, éstos fueron por ir por la campana a Monforte con su junta, y por ir también por la romana para pesar dicha campana a San Esteban de Rivas do Sil.”

Cuatro reales fue el jornal medio que se pagó durante prácticamente todo el siglo XVIII. Lo percibía tanto el albañil por retejar la iglesia, como el sastre por componer unos manteles para los altares o el carpintero que reparaba la escalera del coro. Cuatro reales daban entonces bastante de sí.

Otro ejemplo significativo para la fundición de una nueva campana lo encontramos en San Esteban de Anllo. En esta ocasión la campana es encargada a un maestro artesano de la ciudad de Ourense. A continuación del Auto de Visita del año 1782, en el libro de Fábrica de dicha feligresía, encontramos la siguiente aclaración: “Razón del coste de la campana grande que se refundió por aver quebrado la que avía, la que pesó, al llevarla el campanero don Antonio Cajigal, maestro campanero, cinco arrobas y siete libras castellanas, y la que trajo pesó siete arrobas y catorce libras, también castellanas, a ocho reales cada libra de las añadidas, y 355 reales de echura, con la obligación de traerla desde Orense donde se refundió en la fábrica, que suman echura y coste 806 reales. Pagó la Fábrica 248 reales, que tenía de caudal poco más, y los restantes los pagaron los feligreses según reparto echo entre ellos; diez reales el badajo y diez el zepo, cinco reales más del que la llevó partida a Rivas de Sil, y desde allí el campanero a Orense a su costa. Más la composición de los yerros de la campana para el zepo, doce reales, suman en todo son 842 reales todo el coste.”

Pero si ahora nos parece increíble un viaje así hasta Ourense desde estas parroquias de Amandi, llevando y trayendo la campana por aquellos caminos de finales del siglo XVIII, cruce del rio Sil incluido por el paso da Barca, más increíble resultará el caso de la parroquia de Santa Cruz de Brosmos, en que encontramos que la confección de la nueva campana se realiza nada menos que en tierras cántabras.

En el libro de la Fábrica de esta feligresía, en 1725, encontramos el recibo firmado de un maestro campanero que dice así: “Digo yo, Diego de Son, vecino del lugar de Castillo, Junta de Siete Villas, Arzobispado de Burgos, que ajusté la campana de esta feligresía de San Miguel de la Santa Cruz con Don Florencio de Noboa, Cura actual de esta dicha feligresía, como tal maestro que soy de ellas, en ciento y ochenta reales que costó echura y metal y más aderentes para la fundición de dicha campana, los quales reciví de Blas Rodríguez de Pumar como Mayordomo Mayor que es de esta dicha feligresía, y me doy por pago y satisfecho de ellos, y recivo le doy en forma en dicha feligresía, a cinco de septiembre de mil sietecientos y veinte y cinco, y para que conste lo firmo dicho día, mes y año de arriba, de los quales quatrocientos sesenta reales pagaron por repartimiento los feligreses.”

Como vemos en el ejemplo de Brosmos –también en los de Anllo y Proendos– el coste de la campana corría en su mayoría a cargo de los vecinos y se ajustaba entre éstos y el maestro campanero, con la mediación del Cura, ya que éste era un gasto que no cubría el impuesto de Primicias. Un gasto “voluntario” que no podían rehusar, so pena de excomunión mayor.

El caso de la parroquia de San Miguel de Rosende es especialmente curioso. A mediados del siglo XVIII el edificio de la iglesia estaba en plena remodelación y se acababa de rematar las obras de la nueva torre campanario. Los recursos económicos de la Fábrica habían quedado al mínimo. En un inventario de gastos que realiza el cura en 1757 nos cuenta: “púsose el yugo, hierro y lengua, que costó ochenta y tres reales, a una campana que usaron dos años los vecinos”. O sea, los vecinos habían entregado su campana para uso de la iglesia. Tres años más tarde, en el Auto de la visita pastoral, nos encontramos esta referencia: “respecto esta fábrica no tiene caudal para el pago de una campana, de que según está informado está debiendo la fábrica, se saque y haga efectivo el pago para dicha campana del caudal que tubiere en ser la Cofradía del Santísimo.”

Un año tras otro se hace referencia en las cuentas que se ajustan con los Mayordomos menores [4] de las Fábricas los gastos derivados del mantenimientos de las campanas: reparación de cepos, badajos, cadenas o cuerdas que se rompían con el roce de la piedra al tocar las campanas. Durante todo el siglo XVIII el importe de estas piezas y el coste de sus reparaciones se mantiene prácticamente sin variación en sus precios. La partida “más un real para la cuerda de la campana” es, junto con el coste de la libra de cera, la más repetida en los gastos de las iglesias a lo largo de todo este siglo.

Campana de Pinol, 1914. Sello de la fundición de Gregorio Blanco.
A principios del siglo XIX el maestro campanero Gregorio Blanco, natural de Cantabria, se instala con su familia en las afueras de Monforte de Lemos, en la zona de Ribas Altas, donde montará su taller de fundición desde el que saldrán buena parte de las campanas que actualmente tocan a oficios o difuntos en estas tierras de Amandi. Mas tarde se trasladará al barrio de Morín, donde, primero su hijo Gregorio Blanco Ysla, y más tarde su nieto, Antonio Blanco Lemos, mantuvieron la tradición artesanal de la familia hasta mediados de los años sesenta del pasado siglo XX en que definitivamente cerró la fundición. En sus campanas encontramos el inconfundible sello del fundidor: “Blanco Mehizo - Monforte” junto a un sello con la imagen de Santa Bárbara.

Don Genaro Blanco Lemos, cura que fue de la parroquia de Millán hasta el año 2000, perteneciente al Arciprestazgo de Amandi, formó parte también de esta dinastía de maestros campaneros.

No podemos finalizar este recorrido por las campanas de la Galicia rural sin recordar los versos de nuestra poetisa.

Ven a noite..., morre o día,
as campanas tocan lonxe
o tocar do Ave María.

Elas tocan pra que rece;
eu non rezo que os saloucos
afogándome parece
que por mín tén que rezar.

Campanas de Bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.

Actualmente la campana más antigua que se conserva en todo el Concello de Sober se encuentra en la parroquia de Santa María de Bolmente; es la campana menor de las dos que tiene la iglesia en su espadaña. Carece de firma o sello de autor, pero sí figura su fecha de fundición: año de 1777. Todo un desafío el haber llegado hasta nuestros días cumpliendo su función, digno de nuestro más sincero reconocimiento.

Notas

1 - Día colendo: Día festivo por una celebración religiosa u oficial

2 - Una campana de nueve arrobas (algo más de 100 kilos) era una campana de tamaño medio.

3 - Primicia: Tributo que pagaban los vecinos a su parroquia para el mantenimiento de los gastos de la iglesia.

4 - El Mayordomo menor de la Fábrica era la persona encargada de recaudar cada año el pago de la Primicia entre los vecinos de la parroquia, así como de pagar los gastos ordinarios de la iglesia.

LIBROS DE FÁBRICA


Sección adicada a artigos elaborados a partires da información proporcionada polos libros de fábrica das parroquias do arciprestádego de Amandi.

Acceder aquí.

Ficha de recolleita de información sobre PRÁCTICAS AGRÍCOLAS TRADICIONAIS NAS HORTAS.

Dende O Colado do Vento, queremos facer unha recolleita sobre as prácticas agrícolas tradicionais nas hortas, para poder sacar conclusións e poder facer unhas boas prácticas nas hortas familiares.
Se queredes colaborar, podedes descargar aquí mesmo a ficha e logo enviar as vosas aportacións a coladodovento@gmail.com ou enviárnola por correo postal a Colado do Vento - Francos de Proendos, nº 34 - 27460 - Sober (Lugo). 


Estamos quedando sen unha xeración de mulleres - as nosas avoas - que aprenderon das súas nais, que ao tempo xa o tiveran aprendido das súas, a practicar uns coñecementos profundos nas maneiras e formas de cultivar a terra, así como saber usar todos os recursos que o medio ofrecía - e aínda ofrece - e, ademais, coñecían e sabían utilizar as propiedades de cantidade de especies para que actuaran como fármacos, tanto para a horta coma para o mantemento da saúde da súa familia. Toda esa sapiencia, cúmulo de experiencia de todo un colectivo que, de xeración en xeración, a melloraron e transmitiron, agora está a piques de perderse. Estamos deixando que se nos vaian sen poderen pasarnos o seu legado, toda esa cultura quintaesenciada, todo ese cúmulo de riqueza adquirida…

Este traballo pretende que esto non sexa así. Na medida dos nosos escasos recursos e forzas imos tentar que as mulleres de máis de 75 anos, xunto coas súas fillas, que lles axuden a lembrar, nos conten o que saben e se complementen entre si.

Así, axudadas por toda a que queira axudar, completaremos un mapa de tarefas, formas de facer, recursos, coñecementos… que cada vez se nos está presentando coma máis perentorio e máis cando neste tempo a FAO e os órganos competentes en agricultura da UE recoñeceron o fracaso e o impacto da agricultura por extensión, así coma o destrozo para os territorios do emprego de pesticidas e fitosanitarios xunto coa inviabilidade dos tranxénicos, e fan un chamamento ao retorno da agricultura tradicional – nótese que, de golpe, deixaron de chamala ecolóxica – e recoñeceron unhas cualidades a este tipo de agricultura e unha produtividade por riba do 200%.


 
Ficha Enquisa HORTAS

ruta de sendeirismo "Vilachá de Salvadur-Augas Mestas" - 15 de abril (domingo)

Foto: http://www.jrcasan.com.
Saída en bus:

- dende Sober: 9:30 horas (praza do Concello)
- dende Monforte: 9:45 horas ("casiñas" da Compañía)

[É preciso anotarse para reservar praza no bus antes do xoves 12, en coladodovento@gmail.com ou 659323833].
Foto: http://flickriver.com/photos/moncho-pineiro/4480070442/

Chegada a Vilachá de Salvadur (A Pobra do Brollón) sobre as 10:15 horas, para facer unha ruta de sendeirismo duns 7 km de dificultade media-baixa ata Augas Mestas (Quiroga).

Chegada a Augas Mestas sobre as 13:30 horas, onde nos recollerá de novo o bus para xantar en Vilachá, no entorno das adegas, dende onde regresaremos a Monforte e Sober en bus despois de xantar.

Grazas á Asociación As Abelairas do Brollón, imos poder xantar nunha adega tradicional e despois poderemos ver algunhas adegas por dentro.

Cada participante levará a súa comida. O prezo do bus é de 2 € para persoas asociadas e 6 € para o resto.

Casares: descrición da viticultura da nosa ribeira no século XIX.


* Aportación de Javier Vivirido Salgado,  presidente da Asociación Cultural O Colado do Vento para a sección País Ribeirao, nas vésperas da XXXII Feira do Viño de Amandi, que se celebrará en Sober o 31 de marzo e o 1 de abril deste 2012. 

Coa escusa da proximidade da Feira do Viño de Amandi tocaba, por parte da nosa asociación, falar do viño e da súa historia, especialmente na Ribeira Sacra.

Buscando bibliografía para realizar o traballo que lle foi encargado á nosa asociación por parte do Ministerio de Cultura para o proxecto “El cultivo Tradicional del Viñedo y sus Paisajes Culturales en la Ribeira Sacra”, atopeime co libro Observaciones sobre el Cultivo dela Vid en Galicia,  realizado polo químico e investigador monfortino Antonio Casares Rodríguez. Quizáis sexa o libro-temático máis vello no que se describen as variedades viníferas auctóctonas de Galicia. Data de 1843 e, como digo, nel descríbense os viños e as variedades típicas de Galicia, a importancia do terruño ou da orientación -pendente do terreo- na produción vitícola. Por outro lado, en relación con Sober, crese que as súas orixes familiares proveñen da parroquia de Millán, onde algúns veciños aínda conservan os seus apelidos. Polo tanto, falar deste científico ilustre, con rúa propia en Monforte, é obrigatorio para a nosa asociación.


O Doutor Casares é conocido como o “pai da Química galega”. Foi un dos creadores da análise química en España, elaborou os primeiros anestésicos utilizados en operacións quirúrxicas en Galicia, analizou as augas medicinais galegas, foi a primeira persoa en obter luz eléctrica mediante arco voltaico en España, ademais de realizar outros estudos como o de viticultura, que abaixo analizaremos. Por todo esto, a Real Academia Galega de Ciencias (RAGC) homenaxeará ao cientifico monfortino no Día do Cientifico Galego, con motivo dos 200 anos do seu nacemento, o vindeiro 24 de abril.

No libro Observaciones sobre el Cultivo de la Vid en Galicia analiza os chans, compara os viños e describe as variedades de vide que atopa. 

Analiza os diferentes chans de Galicia, onde destaca a gran cantidade de sales solubles, especialmente de hidroclorato de potasa, existentes en terreos do Ribeiro e Amandi.

Das variedades brancas fálanos do Comprao, que seguramente se refire ao Godello: “uvas medianas, redondas, verdosas-amarillo, rojizas las espuestas al sol, carnosas, con estilete i anillo redondo: sabor dulce. Se cultiva en la ribera de Amandi i se destina para el vino tostado”.
Outras variedades que describe pero non especifica se as había en Amandi son Verdello, Verdejo, Treijadura, Terrantés, Albariño, Oubiña.
Godello.
Con respecto ás variedades tintas describe o Alvarello: “Este vidueño es el más abundante de Galicia, i el que puebla casi todas las viñas del Rivero, Amandi, Lemos, Quiroga Valdeorras i valle de Monterrei. No es mui esquilmeño, pero si de larga vida, i su fruto bien sazonado produce un vino fuerte i de aguante, tarda bastante en madurar, por cuya razón no conviene sino para los sitios cálidos”. O Alvarello ou "de uvas alvarellas", seguramente era a variedade máis abundante na nosa ribeira aló polo século XIX, antes da chegada da filoxera (dende os anos 70 do século XIX). Aínda hoxe os viticultores lle chaman "Cepa Vella".

Alvarello.
Casares describe a Castellana, o Mouratón, utlizada “para dar mas color al vino producido por los otros vidueños”, Brencellao, Caíño Arnoés, Caíño Rubio, Carnaz, Nobal, Tinta Femia, Espadeyro, Pica el Polo….

Como sospeitabamos, consumíase preferentemente viño tinto e os compradores preferían os cargados de color. Para aumentar a coloración engadíaselle moras, baias de sanguiño, etc.

En canto ao cultivo da vide “en las inclinadas riberas del Sil i Miño plantas las cepas sin orden alguno, i mal pudiera  haberlo en un terreno erizado de peñascos, cubiertos conuna poca tierra, donde se arraiga la vid: i si el terreno es igual, pero mui inclinado, para evitar que las aguas llovedizas arrastren toda la tierra i descarnen las raices de la cepa, colocan delante de cada hilera de éstas una pared; de manera que á cierta distancia un terreno así cultivado parece dispuesto en escalones para subir en altura.”

Para Casares, a variedade máis adecuada para o clima e terreo galego é o Alvarello, aínda que opina, igual que o experto agrónomo romano Columela, que se cultiven “diferentes variedades; por que como su resistencia á las heladas, nieblas i calores es diferente; como brotan i florencen en diversas épocas, si casualmente falta un año la cosecha en unas, abundará en las otras, i no se verá el propietario privado del fruto que anhela. Pero por la misma razón no deben plantarse mezcladas confusamente, i si cada casta con separación, para hacer la vendimia cuando la uva esté sazonada, lo que no se consigue á un mismo tiempo en todas las variedades”.

Como podemos ver, era un cientifico con visión de futuro, xa que os problemas do século XIX son válidos para o XXI.

Por certo, Casares non fala para nada da Mencía, xa que esta non é unha variedade autóctona, senón que seguramente a súa orixe está en Castilla, posiblemente en Palencia. Esta variedade está extendida dende Aragón a Portugal, onde lle chaman Jaén. A Mencía chegou a Galicia posiblemente despois da filoxera, a comezos do século XX. Adáptouse tan ben a ribeira do Sil que podemos dicir con tranquilidade que é das nosas.

ruta de sendeirismo "O coxo de Bulso" - 25 de marzo


ruta de sendeirismo - "O coxo de Bulso" - Por terras de Brosmos
domingo, 25 de marzo de 2012

* saída (en coches particulares): 9:15 10:15 horas (HORA NOVA) de Sober (praza do Concello) - 9:30 10:30 horas (HORA NOVA) no punto de saída da ruta (praciña do cruceiro de Pinol). [Na madrugada do 25 hai cambio de hora].

* ruta circular.
 
* 12,3 km
 
* ruta con moi pouco desnivel (102 m), moi sinxela.
 
* duración: unhas 4 horas.

Puntos de especial interese: igrexa románica de Pinol - agro das mámoas - petróglifo do Preguiceiro - casa grande de Veliños - igrexa románica de Lobios - souto de Lobios - petróglifos de Sampil (3 conxuntos) - petróglifo do Val da Raña - cruceiros de Pinol, Santiorxo e Lobios.

Non é preciso anotarse. Para as persoas que desexen levar xantar para comer ao remate da ruta, recomendámoslles xantar na área de Cadeiras.
Ás persoas participantes facilitaráselles un folleto cun mapa da ruta a toda cor.

A vindeira ruta de sendeirismo do Colado do Vento será o domingo 8 de abril, entre Augas Mestas e Vilachá de Salvadur, da que informaremos.


* Máis información da historia do Coxo de Bulso: aquí.


Que pouco vale unha mestra! Un achegamento á figura de María Vázquez Suárez.


"Que pouco vale unha mestra! Un achegamento á figura de María Vázquez Suárez" é o título do artigo que Juan Sobriño Ceballos e Manuel Domínguez Ferro adicaron a esta muller con raiceiras na parroquia soberina de Vilaescura.
Podes lelo no número 18 de Cátedra - Revista eumesa de estudios, que se pode consultar on-line aquí.

Maruja, como lle chamaba a súa familia, natural de Vilaescura, foi mestra en diversas vilas e pobos galegos dende 1914 ata 1936, ano en que foi asasinada polos fascistas pola súa participación activa na política republicana no PSOE. Estaba, tamén, afiliada a UGT e participou na Liga Internacional de Mulleres Ibéricas e Hispano-Americanas, sendo fundadora do subcomité coruñés desa entidade.
Fora animada á "vida pública" polo seu pai, Joaquín Vázquez Fernández, militar retirado ascendido a capitán polos seus servizos na guerra de Cuba, que vira na súa filla unha grande oradora e defensora da liberdade [Fontes: testemuños orais, documentos atopados na casa familiar, proxecto nomesevoces.net].

Dende o asasinato de Maruja, o pai, xa con máis de sesenta anos, caeu nunha depresión que o mantivo afastado da sociedade ata a súa morte, salvo polas esporádicas visitas a outros represaliados da comarca, acudindo todas as tardes a un pequeno agocho que acondicionou en Vilaescura, cerca de Penabión, e que é coñecido como a casiña do capitán.
Por detrás da foto que se reproduce arriba Joaquín Vázquez escribiu as seguintes liñas, quizais pensando en que algún día se recoñecería a inxustiza da morte da súa filla e a de tantos mestres e mestras comprometidas na causa republicana:
"Maruja Vázquez Suárez - maestra de Miño - fusilada por los fascistas de Puentedeume el 21 de Agosto de 1936. ¡Cobardes!"

Plan de actividades do Colado do Vento: ano 2012.

A medida que se achegue o día de cada actividade, xa iremos dando máis detalles. De momento, aquí tedes o plan de actividades deste 2012 coas datas, para que vaiades reservando sitio na axenda.

- Ruta de sendeirismo "O coxo de Bulso" - 25 de marzo, domingo.
Ruta circular, moi sinxela, polas parroquias de Santiorxo, Bulso, Santa Cruz, Lobios e Pinol, coa historia do misterioso personaxe do s. XVIII coma nexo de unión.
* Máis info sobre a ruta (aquí).
- Lonxitude: 12,3 km.
- Desnivel: 153 m.
- Tempo: 260 minutos.
Levaremos coches particulares, con saída dende Sober - para levar os menos coches posibles - e quedada no punto de saída da ruta.

Foto: www.blogoteca.com/vilacha
- Ruta de sendeirismo Vilachá de Salvadur - Augas Mestas - 15 de abril, domingo.
Uns 7 km, de dificultade media-alta.
Iremos en bus ata o punto de saída e recolleranos no punto de chegada. 

Foto do castro de Formigueiros aquí: Manuel Gago.
- Visita ás terras de Samos - 13 de maio, domingo. 
Saída ás 9:15 horas de Sober (praza do Concello) - 9:30 horas de Monforte ("casiñas" da Compañía).
En coches particulares (con anotación previa para organizarse e levar os menos coches posibles).
Mañá: ruta a pé duns 3 km para ver o castro de Formigueiros en Samos, con visita a un campo de mámoas.
Xantar en Samos: cada persoa leva a súa comida, pero quen o desexe ten a posibilidade de xantar nalgún restaurante da vila.
Tarde: visita ao mosteiro de Samos e "capela do ciprés".

Foto: Ergueitos. Fervenza de Augadalte.
 -  Ruta Fiz Vergara Vilariño - 8 de xullo, organizado pola asociación Ergueitos de Sarria.

Mina romana da Toca, O Courel. Foto aquí.
- Visita didáctica sobre a minería romana (I): Courel-Quiroga. Queda postergada, posibelmente para o ano que vén.
En coches particulares. Todo o día.

As Médulas - Foto: aquí.
- Visita didáctica sobre a minería romana (II): As Médulas. 26 de agosto, domingo.
En bus. Todo o día. Saída cedo.

- VI Roteiro á luz da lúa. 3 de agosto, sábado.
Pola noite.

- Xornada práctica: algúns indicios de contaminación nos río. 20 de outubro, sábado [aquí].

- Ruta de sendeirismo "A Proencia das lendas" - 28 de outubro, domingo.
Ruta polo pobo de Proendos, un museo ó aire libre, onde podemos atopar multitude de elementos romanos reutilizados na súa arquitectura tradicional ben conservada. A ruta enlaza os oito puntos de petroglifos coñecidos nesta parroquia e aproveita para sinalar elementos romanos, a igrexa románica, casas grandes, hórreos, pombais e outros puntos de interese que se van atopando polo camiño.
* Máis info sobre Proendos (aquí) e sobre a ruta (aquí).
- Lonxitude: 2,9 km.

Quedan por definir máis: visita a Campolameiro, conferencias varias, ruta románica, visita a Carballedo.